La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como “totalmente exagerada” la decisión del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de volver a cerrar la frontera a la exportación de ganado mexicano en pie. Esta medida fue tomada luego de que se detectara un nuevo caso de gusano barrenador en el municipio de Ixhuatlán de Madero, Veracruz.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que el gobierno mexicano activó desde mayo todos los protocolos para controlar esta plaga, incluyendo la liberación masiva de moscas estériles como método biológico. Subrayó que esta estrategia se ha desarrollado en colaboración con autoridades estadounidenses, y que se están aplicando todas las acciones científicamente necesarias para contener el brote.
Francisco Javier Calderón Elizalde, director en jefe del Senasica, informó que los casos activos han disminuido un 18.5% desde el 24 de junio, y que actualmente solo hay 345 casos, concentrados principalmente en el sur-sureste del país. Según sus declaraciones, se trata de una incursión aislada y se espera que el caso detectado quede inactivo en un máximo de dos semanas.
El pasado 7 de julio, Estados Unidos había comenzado una reapertura gradual de su frontera para la exportación de ganado mexicano, lo que generó optimismo entre productores. Sin embargo, la confirmación del nuevo caso en Veracruz revirtió esta medida y volvió a frenar las exportaciones, afectando directamente al sector ganadero.
Por otro lado, Sheinbaum también se refirió a la prórroga de 45 días concedida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a tres instituciones financieras mexicanas sancionadas: CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa. Esta extensión fue solicitada por la Secretaría de Hacienda mexicana para evitar afectaciones derivadas de fideicomisos operados en una de las entidades.
La prórroga, vigente hasta el 4 de septiembre, permitirá realizar ajustes estructurales y transferir la gestión fiduciaria a bancos de desarrollo. Además, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores se sumó a las tareas de supervisión para garantizar el cumplimiento normativo y proteger tanto la estabilidad financiera como a los usuarios.
Sheinbaum afirmó que estas medidas responden a un enfoque preventivo y de colaboración internacional. Insistió en que ni los clientes ni el sistema financiero deben verse afectados y que el gobierno continuará actuando con responsabilidad técnica y científica.
Con información de El Valle
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