La reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral en México fue publicada este martes en el Diario Oficial de la Federación, con lo que inició formalmente el proceso para implementar la semana laboral de 40 horas.
El decreto entrará en vigor el 4 de marzo y, a partir de esa fecha, el Congreso de la Unión contará con un plazo de 90 días para modificar la Ley Federal del Trabajo y armonizar la legislación secundaria. En esta etapa se deberán detallar las reglas de transición, así como los ajustes relacionados con el tiempo extraordinario y los mecanismos de aplicación.
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La reforma, aprobada previamente por la Cámara de Diputados y por más de 20 congresos estatales, establece en la Constitución un límite de 40 horas semanales con al menos un día de descanso. Asimismo, prohíbe la reducción de salarios y prestaciones durante el periodo de implementación.
La transición será gradual y comenzará el 1 de enero de 2027. A partir de esa fecha, cada año se reducirán dos horas a la jornada semanal hasta alcanzar el nuevo tope de 40 horas en 2030. De esta forma, el esquema actual de 46 horas semanales se mantendrá vigente hasta el inicio formal del ajuste.
Además, la reforma incorpora un nuevo límite al tiempo extraordinario, cuyo régimen de transición se definirá en la legislación secundaria, y establece la prohibición de que personas menores de 18 años trabajen horas extra.
En el ámbito regional, México se colocará entre las economías de América Latina con menor límite de horas laborales semanales, en línea con países como Ecuador y Chile, este último en proceso de transición.
Se prevé que las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo puedan aprobarse antes del 1 de mayo, conforme a la iniciativa presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que plantea esa fecha para la entrada en vigor de los cambios en la legislación laboral.
El periodo comprendido entre la entrada en vigor de la ley secundaria y el 1 de enero de 2027 servirá para que las empresas ajusten sus esquemas laborales. También se contempla incorporar la obligación de llevar un registro electrónico de los horarios de trabajo.
Con información de El Economista
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