La detección oportuna del cáncer de mama es fundamental para aumentar las posibilidades de lograr mejores pronósticos en los resultados de los tratamientos, por tal motivo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán refuerza la información sobre la importancia de la autoexploración mamaria como un primer paso para la detección oportuna, así como la realización de una mastografía a partir de los 40 años.
La coordinadora auxiliar médico en Salud Pública, doctora Mirna López Gutiérrez, explicó que, realizar de forma regular la autoexploración mamaria, permite conocer y familiarizarse con la apariencia de las mamas y de esta manera identificar cambios significativos, al permitir sentir y ver cualquier cambio inusual en las mamas como bultos, cambios en la piel, secreciones, o cualquier señal de que algo ha cambiado.
Recordó que el cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en las mujeres; sin embargo, una detección oportuna y seguimiento médico permite mejores pronósticos de recuperación y salvar vidas; por ello, es importante realizarse esta autoexploración, así como un chequeo médico preventivo de manera anual.
“Es importante reiterar que la autoexploración mamaria debe realizársela las mujeres mayores de 20 años, de preferencia siete días después de la menstruación. Por otro lado, quienes ya no tienen su periodo menstrual, deben hacerlo un día específico del mes”, agregó.
Recomendó realizar la autoexploración de la siguiente manera, primero pararse frente al espejo con los brazos relajados a los lados y seguir los siguientes pasos:
Observar el contorno de sus senos.
Revisar de que la piel sea uniforme y no presente signos como piel de naranja o enrojecimientos.
Con mucho cuidado, hay que asegurar que no haya secreciones anormales en los pezones y que estos estén alineados y simétricos.
Levantar los brazos por encima de la cabeza y repita la observación.
Comprobar que los senos se muevan de forma pareja al levantar los brazos.
Inclinar hacia el espejo, colocar las manos en las caderas y proyectar ligeramente los hombros hacia adelante. Buscar irregularidades en el contorno o el movimiento de la piel.
Posteriormente, se debe realizar la palpación acostada:
1. Recostarse sobre una superficie cómoda.
2. Colocar una almohada bajo el hombro izquierdo.
3. Levante el brazo izquierdo, colocándolo detrás de la cabeza.
4. Con los dedos juntos y extendidos de su mano derecha, comience a palpar el seno izquierdo.
5. Realizar movimientos circulares desde el pezón hacia la periferia.
6. Explorar también las axilas, las clavículas y la base del cuello.
7. Cambie de lado y repita el proceso.
Como último paso, se recomienda llevar a cabo movimientos de palpación:
1. Se deben realizar movimientos circulares, empezando desde el pezón y
extendiéndolos hacia el exterior.
2. Realizar palpaciones verticales, deslizándose de arriba hacia abajo.
3. Hacer movimientos en círculos, partiendo desde el pezón hacia los bordes del seno.
Señaló que en la autoexploración se buscan bolitas, zonas dolorosas, abultamientos o consistencia diferente al resto de las mamas, cambio de posición de un pezón o pezón invertido, formación de hoyuelos, arrugas, enrojecimiento o sarpullido, y en caso de encontrar algo fuera de lo común se recomienda asistir al médico.
Reiteró que en el IMSS también se cuenta, en los Módulos PrevenIMSS, ubicados en sus Unidades de Medicina Familiar con: orientación sobre la autoexploración mamaria y, para quienes ya tienen 25 años se realizan exploraciones clínicas, donde el personal de salud las ayuda a descubrir anormalidades en las mamas que no siempre se pueden percibirse de manera fácil. Así como detección de cáncer de mama por medio de mastografía a partir de los 40 años.
