La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó este lunes que sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el fin de semana. En dicha llamada, ambos mandatarios acordaron extender “unas semanas más” el plazo original de 90 días para concluir las negociaciones comerciales bilaterales y definir la posible aplicación de nuevos aranceles a productos mexicanos.
“Es importante esto: hablé con el presidente Trump el sábado. Vamos a dar unas semanas más al tema, que va muy avanzado. De las 54 barreras no arancelarias que están pendientes, prácticamente estamos cerrando este tema”, declaró Sheinbaum desde Palacio Nacional. La presidenta explicó que el plazo de tres meses, que vencía el 1 de noviembre, será ampliado por acuerdo mutuo, con el objetivo de concretar los últimos detalles del pacto.
La mandataria también adelantó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, viajará a Washington para reunirse con su homólogo estadounidense y continuar con las conversaciones. “Tenemos entendimiento. Nos volveremos a hablar para el tema comercial en próximas semanas”, añadió Sheinbaum, destacando que el diálogo entre ambos gobiernos se mantiene en buenos términos.
El nuevo periodo de negociación surge tras el acuerdo alcanzado el 31 de julio, cuando México consiguió frenar la imposición de un 30% de aranceles que Estados Unidos planeaba aplicar. Sin embargo, aún persisten gravámenes del 25% al sector automotriz y del 50% al acero, aluminio y cobre, mientras se trabaja en la eliminación de 54 barreras no arancelarias.
La postura conciliadora de Sheinbaum contrasta con el endurecimiento de Trump hacia Canadá, país al que recientemente impuso un arancel adicional del 10%, tras un anuncio crítico emitido por el gobierno de Ontario. Este contraste refuerza la estrategia diplomática de México basada en el diálogo, la cooperación y el respeto mutuo.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum también se pronunció sobre las recientes acciones militares y sanciones de Estados Unidos en América Latina, reiterando que México no apoya el intervencionismo. “Nuestra convicción es la defensa de la soberanía. No vamos a estar de acuerdo con una intervención en los países. Todo conflicto debe resolverse por la vía del diálogo y la paz”, afirmó.
La presidenta destacó además los esfuerzos conjuntos con Estados Unidos para frenar el tráfico de armas hacia México, señalando la incautación de 500 armas en territorio estadounidense como parte de los avances en cooperación bilateral. No obstante, fue clara al rechazar los ataques a embarcaciones en el Pacífico y el Caribe, exigiendo que Washington se apegue a los tratados internacionales sobre operaciones en aguas internacionales.
Con información de Sin Embargo
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